Personas
Hay problemas que no necesitan hacerse más grandes para poder resolverse.
Mediación privada para ayudarte a construir acuerdos cuando una conversación, una relación o un compromiso dejaron de funcionar.
No necesitas explicarlo en términos legales.
Así suena, normalmente, el inicio de una conversación con nosotros.
Me deben dinero.
Cobro, reconocimiento y reestructura de adeudos.
Mi ex pareja y yo necesitamos llegar a acuerdos.
Asuntos familiares susceptibles de mediación.
Tengo un problema con mi arrendador o inquilino.
Rentas, pagos, entrega del inmueble y terminación.
Tenemos un problema con una herencia o patrimonio.
Distribución, uso y administración de bienes familiares.
Firmamos algo y una de las partes dejó de cumplir.
Compromisos, plazos y obligaciones que dejaron de honrarse.
Ya estoy en juicio y quiero explorar otra salida.
Revisamos si todavía existe espacio para construir un acuerdo.
Civil · Familiar · Patrimonial · Mercantil · Inmobiliario
Qué puedes esperar
Una conversación ordenada, en un espacio neutral.
Nadie te juzga
La persona mediadora no decide quién tiene razón. Facilita que ambas partes puedan hablar con claridad.
Tú decides
Ningún acuerdo se firma sin tu voluntad. Puedes revisar, proponer y ajustar.
Queda por escrito
Cuando hay acuerdo, lo documentamos conforme al marco jurídico aplicable.
Mediar no es ceder. Es recuperar el control de la solución.
Hablemos de mi caso.
Cuéntanos en tus palabras qué está pasando. Revisamos si la mediación puede ser adecuada para tu asunto y te decimos con claridad los siguientes pasos.
Confidencial. Sin compromiso de iniciar un proceso.